Aunque todavía no se conoce exactamente cómo afectará el COVID-19 a niñas, niños o personas adultas que viven con cardiopatías congénitas, de acuerdo a lo observado desde el inicio de la pandemia por COVID-19 se sabe que las personas que padecen otro tipo de problemas cardíacos, no congénitos, tienen mayor riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad, probablemente debido tanto a la fragilidad cardiaca propia de su padecimiento, como a las repercusiones que éste tiene sobre el funcionamiento de los pulmones. Es posible, por lo tanto, que pacientes con cardiopatías congénitas estén también en riesgo mayor.

Para aclarar ciertas dudas, compartimos con ustedes algunas de las respuestas que las y los especialistas de la Global Alliance for Rheumatic adn Congenital Hearts han publicado hasta ahora.

¿Qué tan peligroso es el COVID-19?

El  COVID-19 es, en la mayor parte de los casos, una enfermedad leve y transitoria, pero con mayor probabilidad de manifestarse en forma grave en adultos, particularmente en pacientes de edad más avanzada y con otras enfermedades (o comorbilidades) asociadas. Uno de cada cinco adultos, o sea el 20%, presenta síntomas significativos y necesita generalmente ser hospitalizado, y, de estos, la cuarta parte, o sea un 5% del total de personas enfermas con coronavirus, requiere, por su condición crítica, de atención en unidades de cuidados intensivos.

Aunque la mayoría de las y los pacientes pediátricos diagnosticados con infección por coronavirus cursan dicha infección en forma asintomática o presentan sólo síntomas ligeros, y sanan en pocos días, en el mundo han sido reportados algunos fallecimientos por cursos complicados de la enfermedad y, por lo tanto, no puede decirse que este grupo de la población esté libre de riesgo.

¿Cuáles son los síntomas del COVID-19?

Los signos comunes son fiebre, tos seca, cansancio y dolor corporal. Algunas personas también tienen tos húmeda, dolor en el pecho o dificultad para respirar. Un pequeño número de personas tiene diarrea, vómitos o mareos. Sin embargo, muchas personas adultas, niñas y niños con COVID-19 no tienen ningún síntoma, pero pueden ser portadores y transmitir el coronavirus incluso sin manifestar síntomas.

¿Existen riesgos especiales para personas con defectos cardíacos congénitos?

Hasta el momento, no sabemos cómo afectará este virus a niñas, niños y personas adultas con cardiopatías congénitas. La mayoría de los centros especializados en cardiología no ha atendido aún algún paciente con cardiopatía congénita contagiado de COVID-19, sin embargo, las personas que padecen otro tipo de problemas cardíacos tienen mayor riesgo.

Esto se debe a que muchas de las personas que tienen problemas cardíacos padecen debilidad cardíaca o pulmonar. Esta condición puede hacerlas más susceptibles de contraer el virus. A pesar de esto, no se espera que todas las personas con defectos cardíacos se consideren en alto riesgo.

¿Cuáles son los problemas cardíacos que pueden poner a su hijo o hija en mayor riesgo?

Las enfermedades cardiacas congénitas abarcan un espectro muy amplio en relación a su complejidad. En este momento, la situación de salud general de un paciente dependerá del tipo de cardiopatía que tenga, de si ha sido tratada ya o aún no, y de si el tratamiento fue curativo o paliativo, por lo que el riesgo que corre de desarrollar una complicación grave secundaria al coronavirus, en caso de contraerlo, dependerá también de estos factores. En general, sin embargo, podemos decir que las y los pacientes que pudieran estar en mayor riesgo son los que tienen las siguientes características:

  • Cardiopatías muy complejas
  • Cardiopatías caracterizadas por tener un ventrículo único
  • Cardiopatías asociadas a niveles bajos de oxigenación (aquellos que tienen una coloración azulada de la piel o cianosis)
  • Diagnóstico de insuficiencia cardíaca
  • Presión pulmonar elevada (hipertensión pulmonar)
  • Aquellos que fueron sometidos a cirugía cardíaca en los últimos tres meses.
  • Algunos pacientes con problemas del ritmo cardíaco
  • Pacientes con trasplante de corazón

¿Qué otros problemas de salud pueden ponerme a mí o a mi hijo en mayor riesgo?

La obesidad, la diabetes, el tabaquismo, otros defectos congénitos, problemas hepáticos o renales o tener un sistema inmunológico débil son factores que pueden aumentar su riesgo. El asma que requiere medicación frecuente también puede incrementar el riesgo.

¿Pueden infectarse los dispositivos cardíacos (marcapasos, válvulas cardíacas, stents, conductos o tubos, dispositivos de cierre)?

No. El COVID-19 no afectará ningún tipo de dispositivo en el corazón o el pecho.

¿Existe una vacuna o medicamento para el COVID-19?

Aunque actualmente se trabaja en todo el mundo para el desarrollo de alguna vacuna para la prevención de la infección por coronavirus, y en la obtención, con base en estudios clínicos, de algún medicamento para su tratamiento, hasta la fecha no se han tenido aún resultados exitosos. Es de esperarse, sin embargo, que en los siguientes meses pueda contarse con alguna vacuna o medicamento útil.

Mi hijo tiene una cita para cirugía pronto. ¿Qué debemos hacer?

En este momento, la mayoría de los hospitales solo realizan cirugías de emergencia y urgentes. Algunas cirugías cardíacas pueden ser aplazadas sin mayores riesgos. Su hija o hijo pudiera estar más seguro, por ahora, si la operación se pospone, pero será necesario que usted se comunique con el hospital donde está programada su cirugía, o su tratamiento por cateterismo, para averiguar la conducta más apropiada a seguir, dependiendo de su enfermedad cardiaca.

¿Debo ir a la clínica para el chequeo cardíaco regular programado para mi hija o hijo?

En general, la recomendación es no acudir al hospital para sus visitas programadas. Los controles y las pruebas de rutina se pueden aplazar de forma segura, pero si su hija o hijo tiene un problema cardíaco urgente, o síntomas distintos a los que habitulamente presenta, comuníquese con su cardiólogo sobre los próximos pasos a seguir. Si no está seguro de si el problema necesita atención urgente, comuníquese con su médico.

¿Qué puedo hacer para protegerme a mí o a mi hijo del COVID-19?

  • Quedarse en casa tanto como sea posible
  • Lavarse las manos con jabón a menudo con agua caliente o agua hervida y enfriada.
  • Usar desinfectante de manos con frecuencia cuando esté fuera de su hogar
  • Toser o estornudar en el ángulo interior del codo
  • Usar una máscara facial cuando esté afuera
  • Limpiar las superficies que las personas tocan con desinfectante.
  • Mantenerse al menos a dos metros de distancia de otras personas
  • Mantener a su hijo o hija lejos de cualquier familiar enfermo

¿Qué debo hacer si creo que mi hijo o yo podríamos tener COVID-19?

Si usted, su hijo o alguien en su hogar presenta síntomas, aísle inmediatamente a la persona enferma. No se apresure a llevarlo al hospital o clínica. Póngase en contacto con su cardiólogo por teléfono para discutir si es necesario acudir a urgencias. En la mayoría de los casos, la fiebre y otros síntomas mejorarán en unos días. Si los síntomas empeoran, consulte a su médico.

¿Hay algún medicamento para el corazón que deba suspenderse debido a COVID-19?

Continúe con todos los medicamentos para el corazón a menos que su médico le indique lo contrario. Esto incluye anticoagulantes, medicina para la presión, medicina para el ritmo cardíaco y vitaminas. Póngase en contacto con su médico si tiene preguntas sobre medicación específica.

¿Qué medicamentos se pueden usar para ayudar con los síntomas?

El acetaminofeno simple como Tylenol, Paracetamol, Calpol y Panadol puede ayudar con el dolor y la fiebre. Pregunta a tu médico antes de usar otros medicamentos.

¿Hay otros medicamentos que las personas con COVID-19 no deben tomar?

Si cree que usted o su hijo podrían tener COVID-19, consulte con su médico antes de usar cualquier medicamento. Por ejemplo, las personas no deben tomar medicamentos para el asma sin preguntar primero si es seguro. Pregúntele a su médico si tiene cualquier inquietud sobre un medicamento específico o su dosis.

¿Qué debo hacer si la condición cardíaca de mi hijo empeora?

Busque ayuda médica de inmediato si nota que la piel, y particularmente si los labios o las uñas, de su hijo se vuelven más azules de lo habitual, si sus latidos cardíacos se hacen más rápidos, si lo nota somnoliento, o si le refiere incremento en la sensación de falta de aire. Vaya al hospital más cercano para recibir atención. Si es posible, llame con anticipación para que puedan preparar y planificar el tratamiento.

Fuente: “COVID-19 and Congenital Heart Defects”. Hoja de información publicada por la Global Alliance for Rheumatic and Congenital Hearts el 3 de abril de 2020. Puede descargar el documento original (en inglés) aquí.

Adaptación de contenido: Dr. Alexis Palacios Macedo. Traducción: Elizabeth Palacios

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